Eksamen: FSP6222 | Semester: Vår 2025 | Varighet: 5 timer
Vekting: Lesing ca. 25 % | Skriving ca. 75 %
Estimado señor Martínez:
Me dirijo a usted para solicitar el puesto de camarero en su restaurante durante el verano. Soy un estudiante noruego de 17 años que pasará julio y agosto en Barcelona con mi familia.
Tengo experiencia trabajando en un café en Oslo, donde atendí a clientes y preparé bebidas. Hablo noruego, inglés y español. Soy responsable, puntual y me gusta trabajar en equipo.
Estaría disponible para trabajar de lunes a sábado, tanto en turno de mañana como de tarde. ¿Sería posible tener una entrevista?
Atentamente,
Jonas Pedersen
Las redes sociales han cambiado la forma en que los jóvenes construyen su identidad. En plataformas como Instagram y TikTok, muchos adolescentes crean una imagen idealizada de sí mismos que no siempre refleja la realidad.
Por un lado, las redes ofrecen la posibilidad de expresarse creativamente y conectar con personas de todo el mundo. Muchos jóvenes encuentran comunidades donde se sienten aceptados y pueden compartir sus intereses.
Por otro lado, la presión por conseguir «likes» y seguidores puede afectar negativamente a la autoestima. Estudios recientes muestran que el uso excesivo de redes sociales está relacionado con problemas de ansiedad y depresión entre los adolescentes.
En mi opinión, es fundamental que los jóvenes aprendan a usar las redes de forma consciente. Deberíamos recordar que las fotos perfectas no representan la vida real, y que nuestra verdadera identidad va mucho más allá de un perfil digital.
Cuando llegué a Sevilla como estudiante de intercambio, sabía que la cultura española era diferente de la noruega. Pero una cosa es saberlo y otra muy distinta es vivirlo en primera persona.
Lo primero que me sorprendió fueron los horarios. En Noruega cenamos a las cinco de la tarde; en España, rara vez se cena antes de las nueve de la noche. Al principio me resultaba imposible esperar tanto, pero poco a poco me acostumbré y descubrí que cenar tarde tiene sus ventajas: hay más tiempo para disfrutar de la tarde.
También me impresionó la vida social española. Los españoles pasan mucho tiempo juntos – en las plazas, en los bares, en las terrazas. En Noruega somos más reservados y pasamos más tiempo en casa. Al principio me sentía un poco abrumada por tanta interacción social, pero pronto empecé a disfrutarla.
Lo que más me costó fue la forma de comunicarse. Los españoles hablan muy rápido, gesticulan mucho y a menudo hablan varios a la vez. En Noruega esperamos nuestro turno para hablar, y eso me hacía sentir invisible en las conversaciones al principio.
A pesar de estos desafíos, mi año en España fue la mejor experiencia de mi vida. Volví a Noruega con un español mucho mejor, amigos para siempre y una perspectiva más abierta sobre el mundo. A cualquier persona que tenga la oportunidad de vivir en otro país, le diría: ¡hazlo sin dudarlo!